El edificio de Santa Cruz reúne varias vidas de Santander en una misma manzana. Fue convento y alojó la Fábrica de Tabacos durante más de siglo y medio. El registro municipal del inmueble lo sitúa en calle Alta, 34. 1 No debe confundirse con el antiguo depósito de Tabacalera junto al puerto, en Ruiz de Alda, 19: son edificios distintos y cualquier relato o imagen deberá identificar cuál de los dos documenta.
Del convento al taller
La instalación de la fábrica no puede resumirse en una sola fecha. Un decreto de 1821 previó crear otro establecimiento nacional de tabacos en Santander o en las provincias vascas. La tramitación local continuó en 1822 y la fábrica pasó por una ubicación provisional antes de llegar a Santa Cruz.
Patricio Guerin reconstruyó el traslado mediante documentación del Real Consulado y actas municipales. Su estudio sitúa el mandato de trasladar la fábrica al convento el 25 de marzo de 1837 y documenta obras, subastas y gastos hasta febrero de 1838. 2 Esas fechas describen una orden y un proceso de adaptación; mientras no se consulten los expedientes originales, no deben convertirse en un único día de apertura.
Una fábrica sostenida por mujeres
La descripción de Pascual Madoz permite observar el establecimiento en 1849. Sus páginas impresas 803 y 804 contabilizan 1.060 personas y describen una Hermandad de Socorros financiada mediante una cuota mensual. La asistencia incluía atención médica, medicamentos, ayudas tras una enfermedad prolongada y gastos de entierro. 3
Madoz también explicó que se había considerado una escuela para los hijos de las operarias, pero que la falta de espacio impidió realizarla. El dato documenta un proyecto no ejecutado: no prueba la existencia de una guardería ni permite atribuir al establecimiento una política de cuidados que la fuente no describe.
Patrimonio industrial y archivo
El Real Decreto 1019/1982 declaró el convento de las Clarisas de Santa Cruz, entonces ocupado por Tabacalera, monumento histórico-artístico de carácter nacional. 4 La protección reconoce un edificio religioso transformado por el trabajo industrial sin borrar ninguna de esas dos capas.
La actividad productiva dejó Santa Cruz cuando Altadis trasladó la fabricación a su nueva planta de Entrambasaguas en 2002. 5 El cierre industrial no permite atribuir al convento un uso posterior sin una fuente actual y específica. Las actas, expedientes, padrones, imágenes y fondos necesarios para reconstruir trayectorias personales deben localizarse por separado y no confundirse con el edificio que hoy alberga el Archivo Histórico Provincial y la Biblioteca Central.
Notas
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Ayuntamiento de Santander, registro municipal TUR328; Ministerio de Cultura, «Nueva sede del Archivo Histórico Provincial y Regional y Biblioteca Pública del Estado en Santander». ↩
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Patricio Guerin Betts, El convento de Santa Cruz, 1986, pp. 42–47. ↩
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Pascual Madoz, Diccionario geográfico-estadístico-histórico, tomo XIII, 1849, pp. 803–804. ↩
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Real Decreto 1019/1982, de 5 de marzo, BOE-A-1982-11742. ↩
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Altadis, «Fábrica de Cantabria». ↩