La ermita de la Virgen del Mar se levanta en una pequeña isla unida a la costa de San Román de la Llanilla. El paso terrestre permite llegar hoy al santuario, pero su posición sigue siendo la de un edificio en el límite: rodeado de praderías y roca, frente a un mar que ha marcado tanto su imagen como su historia material. La ermita custodia la talla de la Virgen del Mar y es el centro de la romería dedicada a la patrona de Santander.

Una devoción anterior al edificio actual

La referencia más antigua que ofrecen las fuentes turísticas institucionales sitúa la existencia de la imagen en 1315. 1 La talla, de madera y 55 centímetros de altura, se fecha entre finales del siglo XIII y comienzos del XIV. Representa a la Virgen sentada, con el Niño sobre las rodillas, y conserva rasgos de la tradición románica dentro de una obra ya gótica. 2

La fundación de la ermita se atribuye a Gonzalo Fernández de Pámanes y se sitúa a finales del siglo XIV. Su sepulcro, fechado hacia 1400, permanece en el interior. 3 Estas fechas permiten hablar de un santuario medieval, aunque no de un edificio conservado sin cambios desde entonces. La fábrica visible es el resultado de reconstrucciones, ampliaciones y reparaciones acumuladas durante siglos.

Alrededor de la imagen se transmiten dos relatos muy conocidos. Uno cuenta que apareció flotando entre las rocas, quizá procedente de una nave; otro dice que los materiales reunidos para construir el santuario en Rostrío regresaban durante la noche al lugar del hallazgo. Son tradiciones devocionales, no hechos acreditados por las fuentes históricas disponibles, y explican la estrecha asociación popular entre la Virgen, la isla y el mar. 4

Un templo rehecho frente al Cantábrico

La exposición al oleaje, la humedad y el salitre obligó a reconstruir la ermita en distintas ocasiones. Turismo de Cantabria señala que los daños fueron especialmente importantes a finales del siglo XVII y sitúa en ese periodo buena parte de su configuración actual. 5 El registro municipal describe, además, el desgaste de la piedra y de los nervios de las bóvedas por la humedad salina. La historia del edificio debe leerse, por tanto, como una continuidad de uso sostenida mediante sucesivas obras.

El templo tiene una sola nave dividida en tres tramos, cubiertos con bóvedas de crucería y separados por arcos fajones de medio punto. La cabecera adopta la forma de medio hexágono irregular. En la parte posterior hay un coro reducido y, sobre él, una espadaña sencilla. Un cuerpo añadido en 1696 amplió el conjunto; en 1712 se contrató el retablo mayor, en cuya ejecución participaron Juan de Herrera Coterillo, Juan de la Puente Agüero y fray Pedro Martínez de Cardeña. 6 En el interior se conservan tres retablos y el sepulcro yacente atribuido al fundador, además de la tumba del canónigo Tomás Soto Pidal.

El pórtico que envuelve parte del templo refuerza la apariencia compacta del conjunto. Esta envolvente, las dependencias anexas y las reparaciones posteriores hacen visible una historia constructiva más compleja que la fecha fundacional. La ermita medieval está en el origen del lugar, pero el monumento que ha llegado hasta nosotros contiene fases de épocas diferentes.

Patrona, voto y romería

La relación con Santander rebasa el propio edificio. La Diócesis documenta la existencia de un voto antiguo del Cabildo catedralicio y del Ayuntamiento, cumplido el lunes siguiente a Pentecostés, aunque reconoce que se desconoce el episodio que lo originó. También recoge bajadas de la imagen a la villa durante las epidemias de la Edad Moderna y la continuidad de una hermandad cuya presencia consta ya en 1489. 7

La Virgen del Mar fue proclamada oficialmente patrona de Santander en 1979 y coronada canónicamente en 2005. 8 Cada año, el lunes posterior al domingo de Pentecostés, la romería reúne celebración religiosa y encuentro popular en torno a la ermita. El edificio, el paisaje y la fiesta forman así un mismo lugar cultural, aunque cada uno conserva su historia propia.

El catálogo urbanístico municipal asigna a la ermita el nivel 1 de protección integral, con la ficha 1.019. Esa protección prioriza la restauración, conservación y consolidación, limita las intervenciones sobre elementos significativos y prohíbe las ampliaciones o sustituciones ordinarias. 9 Reconoce el valor del conjunto completo: arquitectura, emplazamiento costero y larga continuidad de uso.

Notas

  1. Turismo de Cantabria indica que la imagen ya existía en 1315; la fecha documenta el culto, no la construcción conservada.

  2. Diócesis de Santander, «Historia y datos sobre la Virgen del Mar», 21 de mayo de 2018.

  3. Diócesis de Santander y registro municipal TUR339. Turismo Santander fecha la construcción a finales del siglo XIV.

  4. Diócesis de Santander presenta expresamente ambos relatos como tradiciones.

  5. Turismo de Cantabria, ficha «Ermita Virgen del Mar».

  6. Turismo de Cantabria, descripción arquitectónica; el registro TUR339 aporta detalles de bóvedas, coro, espadaña y sepulcros.

  7. Diócesis de Santander, apartados sobre el voto y la hermandad.

  8. Diócesis de Santander, proclamación de 1979 y coronación de 2005.

  9. Ayuntamiento de Santander, Catálogo de edificios con nivel de protección integral, ficha 1.019.

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