La Grúa de Piedra permite introducir en el catálogo una lectura industrial del paseo marítimo. Su presencia recuerda que el borde de la bahía no ha sido únicamente escenario de ocio o representación, sino también espacio de carga, descarga, trabajo portuario y transformación técnica.

Como monumento, funciona bien junto al Puerto de Santander y Puertochico. Ayuda a explicar cómo algunos elementos operativos se han convertido en hitos de memoria urbana cuando la ciudad ha reordenado su relación con los muelles.

La Autoridad Portuaria sitúa la grúa en el muelle Maura, junto a los Jardines de Pereda, y fecha su inauguración en 1900. Su descripción distingue la cimentación de hormigón y mampostería del cuerpo de piedra visible y de la estructura metálica superior. La fotografía de septiembre de 2023 permite reconocer la cabina, la pluma inclinada, los tirantes y el contrapeso que dan forma a su silueta.