San Juan marca en Santander la entrada simbolica en el verano festivo. Aunque comparte rasgos con otras celebraciones del solsticio en el norte peninsular, aqui adquiere un fuerte peso urbano por la hoguera y la verbena del entorno de El Sardinero.

Dentro del catalogo encaja mejor como hito del calendario festivo que como fiesta matriz, porque su valor principal esta en la fecha, el rito estacional y la repeticion anual de una practica muy reconocible.