La Biblioteca de Menéndez Pelayo aporta al catálogo una pieza documental de primer orden. No es solo un equipamiento cultural: es el resultado de un legado intelectual que vincula colección, edificio, memoria familiar y ciudad.

Como organismo, permite relacionar futuras piezas sobre fondos bibliográficos, investigación, patrimonio documental y autores. Su presencia también refuerza la lectura de Santander como ciudad de bibliotecas, archivos y memoria escrita, no únicamente como destino litoral.