El Barrio Pesquero comenzó a constituirse en 1943, cuando parte de la población que vivía y trabajaba alrededor de Puertochico fue trasladada al nuevo espacio pesquero junto a la dársena de Maliaño. Ese desplazamiento separó físicamente dos etapas de la memoria marinera de Santander.

La lonja, los aparejos y el trabajo de las rederas, la iglesia de Nuestra Señora del Carmen y la actividad hostelera forman hoy una lectura compleja del barrio. No es solo un destino gastronómico: continúa ligado a una infraestructura portuaria y a una comunidad construida alrededor del trabajo del mar.

El ancla del mapa ayuda a localizar el núcleo, pero no pretende fijar un perímetro oficial. El distrito estadístico que incluye el Barrio Pesquero incorpora también otras zonas y sus cifras no equivalen a la población del barrio.