El dique de Gamazo tiene gradas de piedra y una entrada hacia la bahía. Ese recinto alargado permitía hacer algo que un muelle corriente no resuelve: dejar accesible la parte del barco que normalmente permanece bajo el agua. Para conseguirlo había que coordinar el nivel del mar, el cierre del dique y la posición del casco.

La palabra carena designa esa parte sumergida. Inspeccionarla o repararla exigía retirar el agua de su alrededor y sostener el barco de forma segura. Gamazo conserva la forma de aquella instalación, aunque los equipos y el entorno fueron cambiando durante su historia. 1

Primero había que dejar entrar el agua

Un dique seco necesita llenarse antes de recibir un barco. La descripción técnica de Andrés Ortega Piris y Víctor Manuel Moreno Sáiz explica que la maniobra de entrada comenzaba con la marea ascendente: se comunicaba el vaso con la bahía y se igualaban los niveles. Entonces podía retirarse el cierre flotante y franquear el paso. 1

El barco-puerta era precisamente eso: un cuerpo flotante que cerraba la entrada. Al vaciar su lastre recuperaba flotabilidad; al admitir agua se asentaba para cerrar. Una vez colocado, el mayor nivel exterior contribuía a mantenerlo contra su asiento mientras descendía el agua del recinto.

Por eso las bombas y la puerta formaban un mismo sistema. No bastaba con disponer de una máquina capaz de sacar agua: el cierre debía impedir que la bahía la repusiera.

El casco tenía que quedar en su sitio

Con el barco dentro, la siguiente tarea consistía en centrarlo sobre los picaderos , los apoyos que lo recibirían al bajar el agua. La monografía describe cabos transversales y referencias para alinear la nave; también la intervención de un buzo para comprobar que el asiento de la puerta estuviera libre de obstáculos. 1

El resultado dependía de operaciones que desde el paseo cuesta imaginar. El casco seguía flotando mientras se preparaba su apoyo. Solo después del cierre y del achique podía quedar en seco. Para salir se recorría el proceso inverso: llenar, recuperar la flotación, liberar la entrada y sacar el buque.

Esta es una explicación del principio de funcionamiento. La fuente describe una operativa que incluye equipos eléctricos; no debe trasladarse cada detalle a la inauguración ni leerse como un manual para ejecutar la maniobra.

Una obra que atravesó varias etapas

El expediente patrimonial sitúa la construcción entre 1884 y 1908. Dentro de ese periodo distingue la terminación de la parrilla del varadero en 1887, el antedique en 1905 y el asiento y barco-puerta en 1906-1907. Son trabajos diferentes dentro de un conjunto portuario, no fechas intercambiables de apertura. 2

En su primera época, el dique tenía 132 metros de longitud y 15,20 de manga. El mismo documento describe una puerta flotante de madera y una casa de bombas con caldera de vapor, acompañada de una chimenea octogonal. Estas características pertenecen a aquella etapa: el cierre metálico descrito en la rehabilitación de 2014 no debe confundirse con la puerta inicial. 2 3

Las medidas también requieren atención. El decreto da otra anchura para la coronación del recinto. Medir el borde superior y medir el espacio de trabajo entre sus paredes responde a preguntas distintas; una cifra aislada puede hacer imaginar un barco mayor del que realmente cabía.

Lo que el paseo conserva de la máquina

La memoria técnica de la rehabilitación cuenta que se conservaron a la vista la traza de los carriles de la grúa del lado sur y la planta octogonal de la chimenea, demolida en los años cincuenta. También documenta la restauración de bombas y tuberías en el foso de la caseta y la colocación de una pasarela sobre el barco-puerta. 3

Son huellas de funciones concretas: mover cargas, producir energía, sacar agua y cerrar el vaso. Reconocerlas permite relacionar partes que, vistas por separado, podrían parecer restos sin conexión.

Gamazo se entiende mejor siguiendo esa secuencia. El barco entraba flotando, quedaba alineado, perdía el agua que lo sostenía y descansaba sobre apoyos. La obra de piedra hacía posible el recinto; la maquinaria y el trabajo de sus operadores lo convertían en un lugar de reparación.

Notas

  1. Ortega Piris y Moreno Sáiz, El dique de carena de Gamazo (2018), pp. 95-99, especialmente «Maniobras de entrada y salida en el dique». Síntesis de funcionamiento; no reproducción de los dibujos del libro. 2 3

  2. Real Decreto 1305/2001, preámbulo y artículo 2. La descripción de la primera época y la delimitación patrimonial utilizan medidas de distinto alcance. 2

  3. Rubens Suárez López, «Rehabilitación del dique y explanada del muelle en Gamazo», PORTUS, 28 (2014), apartados «Explanada y vaso del dique» y «Casa de bombas». 2