La Magdalena cambió de propietario en 1977. El Ayuntamiento de Santander adquirió a Juan de Borbón la península que hoy recorremos como parque público. El palacio es su edificio más reconocible, pero la operación abarcaba un conjunto mucho mayor. Para entender qué compró la ciudad conviene abrir el acuerdo municipal y separar tres momentos: adquirir, abrir y rehabilitar.

Lo que se acordó en septiembre

El 8 de septiembre de 1977, el pleno extraordinario aprobó por unanimidad la moción de compra. El extracto del acta que Benito Madariaga publicó en Real Sitio de La Magdalena remite a unas gestiones iniciadas en agosto y fija un precio máximo de 150 millones de pesetas, netas y al contado .

La oferta comprendía la finca y sus edificios. Quedaban fuera los muebles, cuadros y objetos particulares que no formasen parte integrante del palacio. Además, el documento recogía el convenio de utilización con el Ministerio de Educación y Ciencia de julio de 1976. La compra debía contar con una actividad universitaria ya instalada allí.

En su intervención, el alcalde Juan Hormaechea hablaba de recuperar el recinto para la ciudad, aunque reconocía que la figura jurídica era una compraventa. Esa distinción importa: el vocabulario de recuperación expresa el sentido político de la operación; el precio y las condiciones describen el negocio acordado. El texto consultado es una reproducción del acta en el libro de Madariaga, no la escritura notarial.

Una península abierta

El plano divulgativo del Palacio de la Magdalena sitúa la apertura al público el 4 de diciembre de 1977 . Entre el acuerdo de septiembre y esa fecha hay dos hitos diferentes: la decisión de adquirir una propiedad y su incorporación al uso cotidiano de la ciudad.

También conviene distinguir el parque de sus edificios. Abrir la península no significaba que todas las dependencias del palacio quedaran disponibles en cualquier momento. La presencia de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo explica por qué propiedad municipal y usos especializados podían convivir en el mismo recinto.

Ese cambio ayuda a leer las fotografías actuales. El césped, los accesos y las fachadas pertenecen a un lugar convertido en espacio público, pero una imagen reciente no muestra cómo estaban en el momento de la compra. La conservación del conjunto aún tendría una larga etapa por delante.

Proteger y rehabilitar

El Real Decreto 911/1982 declaró monumento histórico-artístico de carácter nacional el palacio y sus jardines . El decreto está fechado el 12 de febrero y se publicó en el BOE el 10 de mayo. Su artículo segundo situaba el monumento bajo protección del Estado y atribuía su tutela al Ministerio de Cultura. La declaración patrimonial era otra decisión, distinta de la adquisición municipal.

La historia institucional del palacio señala que el deterioro afectaba también a las Caballerizas y al Paraninfo. La rehabilitación integral llegó en la primera mitad de los años noventa; las obras, dirigidas por Luis de la Fuente Salvador, fueron inauguradas el 14 de junio de 1995.

El documento histórico reproducido junto a este artículo permite comprobar el alcance de la protección de 1982. Es un recorte del decreto, no un documento de la compra de 1977. Basado en datos de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado ; reproducción informativa con el encuadre recortado y el texto sin alterar.

Recorte del Real Decreto 911/1982: declaración del Palacio de la Magdalena y sus jardines como monumento histórico-artístico
Real Decreto de 12 de febrero de 1982, publicado el 10 de mayo, p. 12032. Recorte de la disposición 10853, sin alterar el texto. Basado en datos de la Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado; reproducción informativa conforme a sus condiciones de reutilización. Agencia Estatal Boletín Oficial del Estado / Ministerio de CulturaTexto oficial excluido de propiedad intelectual (art. 13 TRLPI); condiciones de reutilización de la AEBOE

La Magdalena municipal se hizo, por tanto, en varias etapas. La compra abrió la posibilidad de un parque compartido; conservar sus edificios y adaptar sus usos exigió decisiones posteriores. El paseo de hoy reúne los resultados de ese proceso.